domingo, 9 de septiembre de 2007

Sueños

Recibe pase filtrado, se quita a Juan de un sombrerito, le sale el portero y lo cruza. ¡GOOOL! Que digo gol, ¡golazo! de Nery Castillo. México le gana a Brasil y es campeón mundial. Momento, es sólo Copa América, ni siquiera la final, es un juego de primera ronda.
Como nos hace soñar un momento de destello, un jugador, una gambeta, un paradón. Y es así que nacen los ídolos. Con una jugada, con un gol, con una barrida que nos ilusione, que nos haga vibrar, que nos haga sentir que podemos llegar lejos, ser mejores que todos y vencer a los gigantes.
Ese es el valor de un ídolo. No los 14 millones de euros que el Shakhtar Donetsk pretende pagarle al Olimpiakos por Nery, no los 2.5 millones que el PSV le pagó al Atlas por Andrés Guardado o los mismos 4.3 millones que el Mónaco dio por Rafael Márquez.
No, el valor de una figura se mide en cuantas satisfacciones le da a su público, cuantas alegrías, cuantos días de felicidad pasa tras una brillante actuación.
Este es el verdadero valor de una estrella. No lo que pague el Milan ni el Real Madrid, no en lo que lo tase su club o lo que el mercado diga que es su costo. No, de nuevo no.
Ronaldo vale más de los 9 millones de euros que los rossoneros pagaron por el, vale por cada uno de los goles que le dieron a Brasil esperanza de un hexacampeonato, vale por las sonrisas que arrancó en Madrid, vale por los días que los aficionados corearon su nombre.
¿Cuánto vale Hugo Sánchez para los mexicanos? ¿Cuántos paisanos sienten suyos los goles que metió en el Real Madrid? Me atrevo a decir que pocos. Es por ello que en nuestro país no se le da la dimensión de sus logros a Hugo, por eso lo minimizamos, por eso él debe vanagloriarse. ¿Cuántos goles le dieron triunfos a México? ¿Qué hizo en los mundiales a los que fue? El ridículo, a ciencia cierta. Ni en el 78 ni en el 86 México hizo algo bueno gracias a él.
Nery vale mucho. Vale tanto como regresarnos la esperanza en un equipo mexicano que después de una nefasta Copa Oro no merecía ni verlo por Televisa. Vale por un gol “a la brasileña” contra los brasileños, vale porque se siente mexicano y lo demuestra en los partidos, vale porque no se siente cansado como otros compatriotas, vale porque le duele perder contra los gringos.
¿Vale la pena ilusionarse por un solo jugador? ¿Es válido soñar con que un gol de Nery nos dé un título? ¿Vale sentirse “Zorba el potosino” al jugar la cascarita?
Por lo pronto hoy iré a trabajar con mi camisa del Olimpiakos, esperando que Nery haga pedazos a los paraguayos, a Verón (por puma), a Caniza (por cruzazulino) y de paso a Cáceres (aunque es tigre también le toca un poco). Gritaré cuando anotemos y lloraré si perdemos, regresaré a mi realidad, pero daré gracias mis ídolos que me harán olvidar por dos horas que sólo traigo 20 pesos en la bolsa.

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